El Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR, entró formalmente en vigor en febrero de 2025, pero es desde el 12 de agosto de 2026 cuando comienza a aplicarse de forma general. La primera medida concreta afecta a las sustancias PFAS (compuestos perfluorados) en envases destinados a estar en contacto con alimentos: a partir de esa fecha no pueden fabricarse nuevos sobres monodosis —de azúcar, sal, kétchup, leche u otras salsas— con estos materiales, aunque sí se puede seguir vendiendo el stock ya fabricado con anterioridad. Es decir: no es un “apagón” inmediato de la monodosis, sino el primer peldaño de una transición progresiva.
El calendario que marca el reglamento continúa en los próximos años: desde febrero de 2027, los establecimientos deberán permitir que el cliente use su propio envase reutilizable sin cobrar un extra por ello; desde 2028, tendrán que ofrecer alternativas reutilizables en determinados formatos; y a partir del 1 de enero de 2030 desaparecerán definitivamente los envases de plástico de un solo uso más problemáticos, además de limitarse al 50% el espacio vacío permitido en los embalajes.
En Andalucía, esta normativa europea se suma a un marco que ya venía avanzando en la misma dirección, con la Ley 3/2023 de Economía Circular de Andalucía y el Real Decreto estatal 1055/2022 de envases y residuos de envases como referencias previas. El reglamento europeo es de aplicación directa, sin necesidad de trasposición, lo que significa que sus obligaciones ya son exigibles para hoteles, restaurantes, cafeterías (el sector HORECA), comercios y también para la venta electrónica de alimentación.
Para el día a día de un negocio de hostelería o comercio, el cambio inmediato es limitado, pero conviene no dejarlo para el último momento: revisar con el proveedor de envases y monodosis si los productos que se compran a partir de ahora cumplen ya los nuevos límites, y empezar a planificar cómo se adaptará el local a las siguientes fases —envases propios de clientes, opciones reutilizables— antes de que lleguen los plazos de 2027 y 2028.
En FG INGENIERÍA nos dedicamos a tramitar licencias de apertura y de actividad en Málaga y su provincia, y sabemos que este tipo de normativas —aunque no dependan directamente de la licencia— forman parte del día a día normativo de cualquier hostelero o comerciante. Por eso, cuando preparamos el proyecto técnico y la documentación de un nuevo local, procuramos que nuestros clientes entiendan también el contexto regulatorio en el que van a operar, para que empiecen con buen pie.
Si estás pensando en abrir una cafetería, un restaurante, un comercio o cualquier otro negocio en Málaga o su provincia y necesitas ayuda con tu licencia de apertura, en FG Ingeniería estamos encantados de acompañarte desde el primer momento. Contacta con nosotros y te asesoramos sin compromiso.




